Bóveda del Río Almar

Credencial

Dónde sellar la credencial

Puedes sellar la credencial en:

Ayuntamiento los lunes, martes, miércoles y viernes, de 10 a 12.

Teléfono: 923 56 00 18
ayto.bovedarioalmar@hotmail.com

Alojamiento

Alojamiento para peregrinos y alojamiento privado

Próxima apertura de albergue para peregrinos (fecha pendiente)

Restauración y alimentación

Dónde comer y/o comprar comida

  • Bar Cervantes:

    • Horario de invierno (noviembre a abril): Abierto de viernes a domingo.
    • Horario de verano (mayo a octubre): Abierto todos los días.

Qué visitar

Descubre qué visitar

  • Iglesia de Nuestra de las Angustias
  • Galería de arte urbano al aire libre (situada en el frontón).

Salud

Centro de Salud y farmacias

  • Centro de Salud.

Información

Descubre más

Horario de misas: Domingos a las 12h.

Acerca de Bóveda...

Santa Teresa de Jesús pasó por Bóveda del Río Almar en dos ocasiones. La primera fue en 1571, en el viaje de Ávila a Salamanca, acompañada por la hermana Ana de Jesús. La segunda y más anecdótica en 1573, haciendo el mismo viaje, pero en esta ocasión siguiendo el río Almar, en una noche tenebrosa.Así narra Santa Teresa los hechos en su libro de las Fundaciones, capítulo XIV:

Santa Teresa iba acompañada de Quiteria, una monja de la Encarnación. Al llegar a Bóveda el grupo se dividió en dos, no se encontraban debido a la oscuridad y la Santa decide recorrer las calles del pueblo buscando a gritos a la otra mitad. Santa Teresa y Quiteria sacaron a un labrador de casa y le ofrecieron cuatro reales si este les mostraba el camino. Acabaron buscando posada en un mesón que se encontraba lleno de arrieros dormidos por el suelo, la única forma de pasar la noche para la Madre y las hermanas fue de pie y deseando que llegara el amanecer.

 

 El 22 de Agosto de 1586, el cuerpo de Santa Teresa, en su traslado Ávila-Alba, descansa en el Convento de Mancera donde se le atribuyen tres milagros. A su paso por Bóveda, los labradores del campo corrieron a ver el cortejo atraído por el “olor a flores” que desprendía el cuerpo, según cuentan las crónicas.